De anécdotas

Hoy me acordé de una vez cuando era niño (tendría como unos 5 años o algo así, uuuuuuuuuuuhhh!) fui con mi mamá a cobrar unos cuentas (mi mamá vendía en ese entonces algo que le decían el “pellizco” luego tendría que escribir algo más en forma de esos tiempos) en fin, en una de esas, ya casi de regreso a nuestra casa, pasamos por una casa de una conocida de mi madre y se quedo platicando un rato, luego ella le invito a pasar a la casa y yo me quedé afuera. Había muchas plantas de chile del monte que le dicen (piquín) y yo, conociendo que tanto a mis padres como a mi abuelita les gustaban mucho empecé a cortar y a guardármelos en las bolsas de los shorts. Para cuando mi mamá salió de platicar con la señora yo tenía las bolsas llenas y una mirada de orgullo.

 

Obviamente no le comenté a mi mamá del robo que había hecho, quería esperarme a llegar a la casa y ver los ojos de mi madre cuando le entregara el tesoro que llevaba en mis bolsillos. Al fin llegamos a nuestra casa, y yo, niño al fin, me olvide de los chiles y me puse a jugar. Al rato empecé a sentir un horrible dolor en las piernas. Llorando fui con mi madre que al ver mis piernas rojas a mas no poder se preocupo y me pregunto que donde me había metido. Yo no sabia decirle puesto que no había andado en ningún lugar fuera de lo común. Pero de pronto mi madre sintió el bulto que hacia el producto de mi robo, metió la mano en los bolsillos de mi short y sacó los restos de los chiles, ya pulverizados, y obviamente se soltó a risas…. esa era la causa de mi dolor, había machucado los chiles y me había irritado las piernas!

No faltaba familiar a quien no le contaran el “chiste” y obviamente las bromas no paraban…

: (

Dure como 3 días con las piernas irritadas.

Aliento

Recuerdo tu mirada,

recuerdo tu sonrisa,

recuerdo el aroma dulce de tu piel dormida.

Añoro tus anhelos,

Maldigo mi ignominia,

espero que la vida mi quite el desconsuelo.

Callada esta mi voz,

oculta en la tristeza, acaso fue un error

no se si me interesa.

El pasado esconde verdades inauditas

ocultas al presente, tragedias al olvido

alegrías lejanas cual globos en el aire

marchitos por el tiempo,

Me falta el aliento.

 

Marzo 2009.

De reacciones

Puede algo alegre dar tristeza? Parece que si, a veces el ver algo bello produce sensaciones raras, como si fuera lo contrario a lo que quisiera hacer sentir . Ayer viento SYTYCD Australia, (un programa de competencia de bailes, my own little guilty pleasure), me tope con la siguiente actuacion…

 

http://dance.ten.com.au/video.htm?vxChannel=Con06SundayPerf&vxClipId=2305_215_penny_charlie_perf1&vxBitrate=700&vxSiteId=4615e8c0-9b27-4d1c-aa16-eca5e7b093d7&vxClickToPlay=false

 

No supe como poner el video… pero provoca. Son Penny y Charlie bailando una pieza lírica contemporénea…. el tema de Damien Rice “Elephant”.

De la recesión

Que feos tiempos. Recuerdo de niño que siempre hablaban de la crisis, la crisis por aqui, y por allá. Que si solidaridad y que si el precio pacto. Pero estaba entonces muy estúpido para comprender la plena realidad de la situación. De la CRISIS. Hoy, estamos de nuevo en plena recesión, la anunciaron tanto, que me daba la impresión de una promesa como tantas que hay, y esperaba aun sin saberlo a plena conciencia, que no fuera cierto. A veces pienso que es casi casi planeada, no se por qué. ¿Cómo puede preveerse una crisis pero no una bonanza?, mis conocimientos de economía no llegan a tanto, se el funcionamiento del mercado en su forma más básica, me imagino algunas razones y situaciones que provocan una crisis, pero tanto anuncio y tanto efecto me parece inverosímil. No se, como si fuera provocada. ¿A dónde fué todo el dinero?…

En fin. A todos nos afecta, aunque a algunos más que otros claro está. Muchos se benefician. Pero al final, creo que todos perdemos, porque mientras algunos obtienen beneficios pagamos un precio altisimo, la devaluación. Y no solamente de la moneda, de los valores, de la forma de vida, de las familias y hasta de la fé. No pretendo ser especialista ni mucho menos, todo lo contrario, soy bastante ignorante en cuanto a política, y economía, y relaciones internacionales y … bueno, un largo etcétera, pero no sé como que se me hacer “raro”.

Toda está reflexión viene porque hace un momento, aqui afuera de mi trabajo, vi pasar a un señor. Joven, con ropa promedio, con su mochila a cuestas y atrás de ella un cartel, grande, para ser visto, “NECESITO EMPLEO”. Tenía la mirada triste, y el caminar cansado, de esperanza y derrota, de incertidumbre, de miedo. Me dió una infinita tristeza. Podría ser yo.

¿A dónde vamos? No sé. Esperemos que esto no dure mucho y sobrepasar esta etapa. Esperemos que se estabilice la sitación, que ya no haya crisis. Aún y cuando tengo empleo (gracias a Dios), y mantengo mis necesidades básicas, es obvia la crisis, se nota en la capacidad adquisitiva, hay que cambiar de marcas, no puedes comprarte ropa, te limitas a tus necesidades primarias y cortas de trajo muchos extras, innecesarios para subsistir físicamente, pero a veces indispensables por salud mental.

Díficil. Duro. Desesperante.

Pero tengo fé.